viernes, 20 de febrero de 2015

Nuestro Hogar

Nuestro hogar
¿Te parece si pintamos las paredes de infinito, mi amor? De esa forma... podremos soñar sin ninguna frontera...
Me he equivocado, tenes razón, hay que tirar los límites a la basura, agarrar las puertas, las rejas y las armaduras de nuestros corazones para desecharlas, una por una, y de a poquito si es necesario. 
Levantemos los rodillos soñadores y dejémoslos libres. Pintemos hacia arriba, hacia abajo, en diagonal, y si querés, hacia afuera, o hacia adentro. Hagamos lo que el alma dicte, aunque sea un beso mal planeado, un abrazo interrumpido o una canción mal interpretada. Lo que sea, pero sin dudar, porque la duda es lo que oscurece el espacio, lo que hace que nos censuremos, lo que permite que el miedo inunde nuestro hogar. 
Pero, imagínate lo que podemos construir, una casa con paredes sin fin, con ladrillos de fe y con espacio para todo el silencio y el ruido del planeta, una que no se derrumbe con nada, que sobreviva terremotos, huracanes y sudestadas. Un hogar, mi amor, el lugar donde el corazón verdaderamente descansa.
 ¿Y el jardín? ¿De qué colores te gustan tus deseos, tus flores internas? Lo llenaremos con todo lo que podamos, con árboles charlatanes, arbustos escurridizos y flores que suspiran, y si es posible, si nuestro presupuesto nos lo permite, con miles de estrellas y planetas para observar. 
¿Te gusta, mi amor? Invita a quién quieras, la pava está por hervir, el mate y las galletitas de coco están en la mesa, y no te olvides del beso. ¡No te olvides de mi beso antes de ir tras tus aventuras!

Shasmine Cianne


miércoles, 11 de febrero de 2015

La estación correcta


La estación correcta
¿Has caminado cada portal escondido en tu ciudad? ¿Has atravesado cada puerta secreta sin vacilar? ¿Conoces a cada mago y bruja en este lugar?
Si cruzas por dimensiones, tanto encontraras. Si te quedas a esperar, tanto perderás.  Dicen que a una hora exacta, en algún momento del día, el subterráneo te lleva a otro lugar dentro de tu misma ciudad, un lugar encantado, mágico y oculto, que de otra forma sería imposible de encontrar. Algunos vuelven ya que lo diferente les aterra, otros deciden explorar.
Me gusta pensar que esta dimensión tiene algo que la hace especial, algo en el aire de su atmósfera que mis pulmones les agrada respirar. ¿La has visitado alguna vez? Tal vez te podría gustar.
Camino bajo este túnel de azulejos y saxofones, casi como si estuviera en mi realidad. Pero no lo estoy. Una luz titila a lo lejos, sobre una escalera de metal. Me acerco y bajo sin dudar, los escalones me transportan a una única puerta que reza "no pasar". Sé que no debería pasar, pero mi corazón está seguro de que mi destino lo marca así.
Otra escalera. Otro túnel, igual al de recién, pero vacío. Ahora me doy cuenta, finalmente he llegado. Este es el lugar que tanto he buscado. Una mujer pasa a mi lado, muy parecida a mi, pero algo diferente, siento que es un ser de otra realidad. La miro a los ojos y confirmo mis sospechas, sus ojos son blancos y no tiene cejas , sin embargo parece una persona agradable. La saludo y ella me saluda, es como si fuéramos grandes amigas. 
Se acerca una multitud de personas, podría decirse que son raros pero yo también lo soy, así que no me incomoda. Algunos me miran y me saludan, todos estamos solos y todos queremos sacarnos esta soledad de encima, lo antes posible. Hasta unos segundos, creí que era invisible, pero ellos parecen notarme sin dificultad.
Los sigo hasta llegar a una habitación. De repente, se apagan las luces, el ritual ha comenzado. Ya no hay vuelta atrás. Nuestros sueños comienzan a volar sobre nuestras cabezas, cada uno con su color correspondiente, toda mi vida creí que era de color verde, pero el rojo me ha elegido y arde frente a todos, me sonrojo. Un chico a mi lado me mira, parecía alguien de mi dimensión, pero luego note el tatuaje de una serpiente en su espalda que se movía y a veces sobresalía, el color de sus sueños era el verde. Gira su rostro hacia otro lado al ver que noto su mirada y vuelvo a concentrarme en la situación. Las personas, si así puedo llamarlas, han dejado sus sueños más personales libres, sin miedo, sin dudar, solamente dejaron que los sentimientos más raros y extravagantes salieran a pasear con los de los demás. Yo hice lo mismo, seguí a los demás, deje que mis monstruos más ocultos se liberaran y los acepte como propios.
Siento que el tiempo se ha esfumado rápidamente, tengo que volver a mi dimensión, se me está haciendo tarde. De todas formas, mientras subo sola las escaleras de metal, escuchando el movimiento de mis pasos, viendo las huellas color escarlata que quedan en el piso de este lugar, pienso que voy a volver a este lugar cuanto antes. Pertenezco a esta dimensión, qué bueno haberlo descubierto finalmente. Lo siento en mi corazón, en mis venas rojas, no me he equivocado, finalmente me he bajado en la estación correcta.

Shasmine Cianne

jueves, 5 de febrero de 2015

La peor de las caídas

La peor de las caídas
Me miro en este reflejo clandestino y no comprendo nada. Veo el miedo en mi mirada. Miedo a qué, te preguntarás.  Y mi sombre desea responderte y lo hace. Miedo a caer, pero no de cualquier forma, miedo a caer teniendo esperanzas de volar, la peor de las caídas.
Incesablemente, el viento atraviesa mis tejidos y se introduce en mí, no quiere dejarme, aún sabiendo que no creo en su magia, en su hechizo, en su cuento de hadas. Lo toco, lo siento, pero no lo creo, aún en estos días. Podría confiar en él, dejar que me lleve, que me atraviese, que se funda con mi piel, pero la desconfianza es una cadena llena de herrumbre que no me dejará soltarme de sus garras tan fácilmente. Se mete en mis ser, cierra mis cortinas, puertas y ventanas, y así, mi corazón se sienta a temblar de frío, creyendo que de esa forma uno está seguro, sin embargo, más allá de las apariencias, uno simplemente está muriendo de frío.
¿Por qué no creer en el viento? ¿Por qué no abrir los brazos y dejar que me abrace? Porque si me acostumbrara al viento, a su compañía, a su canto, a sus susurros poéticos o a su suave caminar, la tierra dejaría de ser la misma sin él. Y por esa razón, finalmente, el miedo a perder algo, hace que termine perdiéndolo de todas formas sin haberlo aprovechado al máximo.
¿Ustedes creen en las segundas oportunidades? Yo creo que lo único que nos queda en la vida es creer en lo que nos haga bien, y hacerlo rápido, antes de que sea muy tarde.


Shasmine Cianne


Carta de Amor a los Muertos de Ava Dellaira



Carta de Amor a los Muertos - Ava Dellaira



"Yo amo este tipo de historias porque me suelo asemejar a los personajes o porque capaz que necesito ver otras realidades, comprender otros sentidos, etc. Pero lo que me hizo sentir la autora es algo mágico, mi corazón ha tocado fondo con esta novela he hizo que me pusiera a pensar sobre muchas cosas."

Reseña de Sol - Blog "Solo Déjate Llevar"



 "Una cosa que me sorprendió mucho de este libro, es la fuerza de las sensaciones que la protagonista pone en sus cartas. Como lectores podemos sentir el efecto terapéutico, casi catártico que tienen estas cartas para nuestra protagonista. Y esto fue una de las cosas que más me fascino."

Reseña de Macarena Yanelli - Blog "Gracias a los libros"

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